Fotografía de Man Ray

Fotografía de Man Ray
Espejos. Patios. Umbrales. Silencios. Ritos. Esquinas. Exilios. Naufragios. Horas. Otoños. Ventanas. Sombras. Enigmas. Pretéritos. Hay palabras que me enuncian. A veces las pronuncio en versos. En susurros o a los gritos. Para que no se mueran en mi boca. (Fotografía de Man Ray)

martes, 1 de julio de 2008

PATIO ANDALUZ
















Foto: Galería Redi


DE REPENTE LA LUNA

De repente la luna
así como una ráfaga de luz
entró por mi ventana, hizo una cruz
en la planicie de mi piel moruna.

Un verde de aceituna
en tus ojos brilló. En contraluz
tu boca era el azar de un andaluz
buscando en mis caderas la fortuna.

Navegabas las sábanas luneras
a la proa de un barco en desavío
sin rumbo ni fronteras.

Yo era agua y sal de marear
en la estela de luz de tu navío.
Y me dejaba amar.


PATIO ANDALUZ

Dame el aroma obsceno de azahar
que traes escondido entre las manos,
el gemido del viento en el rosal
y ese Guadalquivir de tu pasado.

Dame una noche de balcón florido,
con cantigas naciendo de tu boca,
un aire denso con perfume y brillo
de un jazmín enredado en luna mora.

Dame solemnidad de gran mezquita,
sosiego de jardín, paz de palacio,
calles de piedra de la judería,
y tu mirada de andaluz y bardo.

Dame misterio y magia, un son de fuente,
el embrujo sombrío de un follaje,
que mi alma tiene cita con tu duende
en un patio andaluz alguna tarde.


























Amedeo Modigliani


TRAJE DE LUCES

Exhibe traje de luces
tu reflejo en mi mirada
mientras tu afán me desnuda.
Moreno, coge mi enagua,
es de fibra color rojo
sirve de muleta y capa.

Son las cinco de la tarde
en punto en mis almohadas.

Ven a lidiar con bravura
este toro de mis ansias,
que el duende de los toreros
está montado en tu espalda.
Ya se escucha el paso doble
de mi sangre alborozada.

Son las cinco de la tarde
en el reloj de mis sábanas.

Atráeme en la verónica,
que me cimbreo en las largas,
al quiebro, al sesgo, de frente,
en cualquier suerte me matas:
acopla en pase de pecho
y, al encuentro, la estocada.

Son las cinco de la tarde
en las faenas del alma.


LOS CABALLOS DE LA NOCHE

Los caballos de la noche
galopan por las praderas,
al viento sus largas crines,
su pelo de seda negra.
Estrujan bajo sus patas
el césped y las violetas;
cascos de acero y de luna
pateando las estrellas.

Los caballos de la noche
se adentran en la ribera
mordiendo el rostro del agua
donde se bañan las meigas.
Ya se escucha su tropel,
se acercan por las aceras,
su aliento dulce y salvaje
resuena ya en el alféizar.

Los caballos de la noche
con su gala de impudencia
destrozan el cielo raso,
galopan por la azotea,
cabalgan mis pensamientos,
haciendo gemir de pena
las sábanas de mi cama
donde se duerme tu ausencia.


CANTO

El sonido de tu llanto
aletea en mis oídos
y encuentra eco en mis cauces
por donde transita el río
de aguas torvas que arrastra
la pena que a nadie digo.

Mi canto responde al tuyo
con el leño de suspiros
que guardé hondo en mi pecho
clavado como un cuchillo
cuando llevó tus baladas
el viento en su remolino.






















Amedeo Modigliani


BRÚJULA

Mi nave descorregida
singla al sabor del destino
le hizo errar el camino
una estrella distraída.
El viento le tiende un lazo,
boga mi nave perdida.
La brújula enloquecida,
girando en mar de sargazo,
no encuentra el sur de tu abrazo.


AY, SI FUESES MARINERO

Ay, si fueses marinero
de los mares peregrino
te enredarían las algas
con que tejo mis vestidos.
En el coral de mis dientes
tu rada y puerto de abrigo,
en mis ojos tus naufragios,
en mis brazos tus abismos.

Ay, si fueses marinero
te llevaría conmigo
hacia un navío pirata
que naufragó hace siglos.
Me vestiría de oro,
un rubí en el ombligo,
y te amaría acostada
en un tesoro de olvidos.


MARINERA NO HE DE SER

Marinera no he de ser
sino un grácil barco a vela,
larga y estrecha carabela
para tu gusto y placer,
a tu mando y a tu querer.
Navégame en la espesura
del abismo, de la hondura.
Como algas en cimbreo
mis caderas balanceo
al compás de tu ternura.

Seré el barco, tú el barquero,
seguirás como a una estela
los pliegues de mi sayuela.
En tu afán de marinero
trazarás mi derrotero
con tu boca de besarme
con tus brazos de abrazarme
y tu entereza de plata.
En tu ojos de pirata
mi naufragio o mi ancladero.

















Amedeo Modigliani


MENTA Y PECADO

Me enamoré de tus ojos
donde una hoguera encendía
un fuego de chispas verdes
y un rubor de fantasía;

de tu olor de bravo pino,
de tus manos hechiceras,
tu voz de trueno indomado
remontando cordilleras.

Para ti escribí canciones
que robé a la voz del viento,
música en ola salvaje,
de la marea el aliento.

Por ti recorrí los bosques
trazando rutas de besos
donde el sol se disputaba
el rojo con los frambuesos.

Llegaste como la brisa
con el son de madrigales
en mis sentidos hambrientos
cantaron los manantiales.

Fue mi fiesta la llanura
de tu pecho soleado
y yo aprendí que el amor
sabe a miel, menta y pecado.

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BURLERÍAS



















Auguste Renoir


UN PATIO EN EL ALBAICÍN

Moreno de mi pecáo,
ven que yo tengo un jardín,
para tí yo he embrujáo
un patio en el Albaicín.

En el surtidor el agua
dice en murmullos te quiero
y lo repite mi enagua
mientras yo bailo y te espero.

En el jardín hay un muro
lleno de rosas morenas
si vienes, moro, te juro,
te abrazaré con cadenas.

Ay, que yo tengo un jardín
para sentarme a tu vera
en el patio de Albaicín
cuando sea Primavera.

Ven, moro, que te embeleso,
ven que te quiero cercano,
que he de robarte un beso
o más tarde o más temprano.

Tengo un secreto guardáo
mi moro de amor maltrecho
es que te llevo colgáo
del lado izquierdo del pecho.

Mi duende tiene una cita
con tu duende en el jardín
cuando brille, callaíta,
luna mora en Albaicín.


GITANO CUANDO TE MIRO

Gitano cuando te miro
yo veo en tus ojos moros
claveles rojos de sangre
ardiendo en tardes de toros.

Para qué tus ojos tristes
fijados en esa hoguera
si al sonido de tu nombre
bailan, bailan, mis caderas.

No ves que estoy en la chispa
de ese fuego te alumbrando
y mi voz es la quejumbre
de tu guitarra llorando

Gitano pide a tu madre
una cinta en seda pura
que juré llegar al cielo
aferrada a tu cintura.


Los signos

Me alimentan los signos
de su ofrenda de fuego
Alonso de Molina



De mis signos te alimentas
y en las aguas de mi cuerpo
en vendaval piel arriba
navegan tus pensamientos
guiados por brújulas rotas
hacia el caos de mi lecho.

Un conjuro de suspiros
con melodía de remos
te llama desde mi orilla
porque encuentres el trayecto
de tus brazos navegantes
hacia el bies de mis secretos.

Por atraer tu naufragio
a la margen de mi aliento
mis pies inventan señales,
que trazan a ras del suelo
el camino de tus manos
hacia el muelle de mis senos.

Mi cintura busca alas
por suavizar el cimbreo
cuando en rituales de embrujo
te danzo a la luz del fuego
mientras el viento te empuja
hacia el patio de mi cuerpo.

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EL ROMANCE DE LA MORISCA















Foto: Alhambra, en Granada


I - LA SAGA
Granada, 1502

Es la saga de Sahoud
noble jássa sarraceno
y de la ámma Marién
gentil morilla del pueblo.
Era el reino de Granada.
Eran los siglos añejos.

¡Ay, moro de mis encantos!
¡Ay, mora de mis desvelos!


En amores se enredaban,
pasión del alma y del cuerpo,
mientras, avara, la suerte
con los hilos de su enredo
su destino entretejía
por intrincados senderos.

Botas cristianas pisaron
de Allambra los arabescos.


Moros que seréis moriscos;
moriscos, sois extranjeros;
que no habrán en este reino
otra ley ni otro credo:
hay una España en la tierra
y sólo un Dios en el cielo.

-Mora, me hicieron morisca.
-Moro nací y me muero.


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II - EL CLAVEL














Mi boca que no te nombra
está sellada en secretos,
no puedo decir tu nombre
pues la luna está en acecho,
sus ojos de plata en ansias
por ver tu cuerpo, moreno.

Con un clavel en los dientes
mordiendo el tallo te muerdo.


Mi cuerpo que te reclama
en la noche hace su lecho
y te esperan mis embrujos
en los umbrales del tiempo,
ansiando el sol de tu piel
que sabe a menta y desierto.

Con un clavel en la oreja
te escucho en el son del viento.


Cuando la luna me vea
enlazarte en mis enredos
y ponerme de puntillas
para besarte en el cuello
¡Ay! ¡Que se ponga morada!
¡Ay! ¡Que se muera de celos!

Con un clavel en el vientre
te danzo a la luz del fuego.


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III - LA SOMBRA





















Mi sombra besa tu sombra
con boca de terciopelo
mientras esperan mis labios
la mordida de tu beso:
que deje un trago de sangre
en el caudal del deseo.

En los labios de tu sombra
están durmiendo mis rezos.


Mi sombra traza en tu espalda
el dibujo de un sendero
por que no pierdas la ruta
de tu mano hacia mi pecho:
te esperan mis impudicias
en las esquinas del viento.

En las manos de tu sombra
están durmiendo mis senos.


Mi sombra deja una estela
con su lengua de veneno
de tu garganta a tu vientre
que te trae hacia mi puerto:
en la mar de mi saliva
singla tu cuerpo, moreno.

En las olas de tu sombra
están durmiendo mis sueños.


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IV - EL CÁLIZ





















Me atavié con madreselvas
para esperarte, moreno,
y modelé mi cintura
al anillo de tus dedos.
Mientras tanto te soñaba
en las esquinas del beso.

Me traes goces guardados
en los gemidos del tiempo.


Rociada de inquietas prisas
mi boca se alza en vuelo,
lengua de ave embriagada
busca en voraz aleteo
adonde quepan mis labios
en los pliegues de tu cuerpo.

La noche, alfombra tendida,
donde se acuesta el silencio.


Tus manos son peregrinos
que recorren mis senderos;
con dientes de fiera hambrienta
muerdes mi carne y mis huesos,
y el manantial de tu savia
llena el cáliz de mi celo.

Con la escoba de la aurora
las nubes barren el cielo.


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V - LA PRAGMÁTICA


















Mora, me hicieron morisca,
hijastra de un dios ajeno,
y me dicen que es pecado
querer tanto como quiero
a quien sustenta el Creciente
con manos de sarraceno.

Zarandeo los olivos,
en tus brazos me estremezco.


Sólo tu cuerpo es sagrado
en el altar de mis rezos;
la plegaria de mi lengua
ardiendo en miel y veneno
te reza de arriba a abajo,
te quema como un infierno.

Cojo racimos de uvas,
y me embriago en tu recuerdo.


Los jazmines en el carmen
se mecen en un cimbreo
cuando tu potro de ansias
cabalga sobre mis yermos
y los gritos de mi sangre
hacen callar a los truenos.

El Genil nace en tu boca,
en tus caudales navego.


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VI - LOS HADOS


















A camino de la vega
llevaba mi desconsuelo;
me llegó el son de un canto
en la guitarra del viento.
Quien cantaba era un gitano
su soleá de lamentos.

En su cortina de ocasos
se desenredaba el cielo.


-Muestra, gitano de sangre,
el destino de mis miedos,
si en la palma de mi moro
y en las páginas del cielo
habrán escrito los hados
el camino del destierro.

La noche extendió su gasa
sobre el verde de los yermos.


-Dime que en nuestra fortuna
la noche vieja del tiempo
no apagará el resplandor
del Creciente sarraceno
y que el sol de Andalucía
resplandecerá de nuevo.

En las orillas del Darro
se escuchaban los silencios.


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VII - EL SUEÑO















De mi camisa de gasa
hizo su mantón el viento,
destapando mis caderas
desvelando mis secretos;
me despojó de vestidos
el olor del limonero.

Resbalaban como peces
tus ojos sobre mi cuerpo.


En el brocado sedoso
de las sábanas del sueño
aleteaban murmullos.
No me tocaban tus dedos
y aun así me estremecía
con el roce de tu aliento;

Se deslizaba en mi piel
el caudal de tu deseo.


La noche se desvelaba
en la fronda del almendro
por temor a que te fueras
cuando estuviese durmiendo.
Yo me soñaba desnuda
en el umbral de tu pecho.

Un milagro se escondía
en mi patio de silencios.


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VIII - UMBRALES















No traspases el umbral:
en este lado, el infierno,
donde te danzo descalza
sobre el ansia de los leños
en llamaradas que lamen
y abrasan cuando te pienso.

De tu mano hasta mi mano
la noche teje su lienzo.


No atravieses el cristal
porque sangrarán mis miedos
si tus manos hechiceras
destrozan mis amuletos;
rózame con tu mirada
desde el zaguán del destierro.

De tu boca hacia la mía
un pájaro alza el vuelo.


Modélame en el instante
en que en tus ojos me veo
porque transite tus patios
y me quede en tus adentros
como un ala de paloma
prendida en el bies del tiempo

Entre tu río y mis cauces,
dos abismos y un espejo.


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IX - EL PATIO





















Furtiva vengo a tu patio
en la ausencia de su dueño
que va por el Mulhacén
como un paria bandolero
por no ceder su creencia
a quien le quiere confeso.

Puedo husmear tus olores
de tigre acosado y fiero.


Por no dejar huellas agrias
en el piso de tus yermos
vengo descalza y pequeña
arropada en mis secretos
y los geranios se asustan
cuando en ellos te rastreo.

Están oliendo a tu savia
las esporas del helecho.


Si me encuentras sembrarás
con tu brío zahareño
en mi vientre un hijo moro
que me matará de duelo
cuando siga tus pisadas
de nómada y de guerrero.

¡Ay, si no fuera morisca!
¡Ay, si te quisiera menos!


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X - EL HIJO





















Te amo, habibati, como
el cristal ama al reflejo,
como las aguas al cauce,
los astros al firmamento,
la mujer ama a su hombre
y un perro ama a su dueño.

En tus brazos me acomodo
en tus murmullos me acuesto.


Tu hijo será valiente
como tú, fuerte y guerrero,
salvaje como una fiera,
tierno como un pensamiento,
señor de su propia suerte,
libre como el son y el viento.

Mi piel es luna embrujada
en tus manos de hechicero.


Tendrá tu brío y tu garbo,
tus ojos de terciopelo,
tu risa de agua en la fuente,
tu boca de miel y beso.
Te seguirá como yo,
te querrá como te quiero.

En la tierra de mi vientre
la semilla de tu cuerpo.


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XI - LA HUIDA





















Serán, habibati, siempre,
tus brazos mi derrotero;
tras tus huellas mis pisadas
te seguirán al destierro;
tu pecho será mi hogar
tu sombra será mi techo.

Adiós luna de Albaicín
que me acechabas con celos.


Con la esperanza en la alforja
nuestro hado seguiremos.
Mi mano asida a tu mano,
tu hijo en mi vientre llevo
rumbo al Maghrib al Aqşá
patria de nuestros ancestros.

Adiós mi patio de aromas
que huele a jazmín y espliego.


Adonde sopla el Siroco
habrán oasis amenos,
los dátiles serán dulces
con el sabor agareno
de tus labios cuando dices
“Habibi yo soy tu dueño”.

Te miro y lloro, Granada.
Sigo a mi amor y te dejo.


Ilustraciones: óleos sobre lienzo de Henri Matisse

20 comentarios:

miguel dijo...

Hola Tania. Conocí algo de tu poesía a través de poesía pura y hoy mismo he descubierto navegando espejos. Te felicito leyéndote. Espero que no te moleste que multiplique los lectores de esas pequeñas maravillas que has venido a crear.
Un saludo

Tania Alegria dijo...

Honor que me haces, Miguel, al venir a pasearte por mis letras.
Vuelve siempre, amigo, que tu presencia engalana mi patio.
Agradecida por tu presencia, te abrazo afectuosamente.

Rayén* dijo...

hola... vi que seguís mi blog y decidí pasar a visitarte...
me gustaron las fotos y las poesías, escribís muy bien!
espero que empecemos a leernos a partir de ahora :) cuidate
saludos desde argentina.

Tania Alegria dijo...

Gracias por detenerte y dejar tu huella en mi página, Rayén.

Por supuesto que nos leeremos. También sigo tus pasos en el camino de las letras.

Un abrazo afectuoso.

Efigênia Coutinho dijo...

DE REPENTE LA LUNA

Belos versos leio neste espaço literário, meus cumprimentos ao autor deste recanto poético,
Efigênia Coutinho

Tania Alegria dijo...

Efigênia Coutinho, honrada pela tua visita à minha página e agradecida pela gentileza do teu comentario, te envio, desde Lisboa, a minha saudação cordial e o meu abraço amigo.

Tania Alegria

Lilith dijo...

Hola, no se muy bien como llamarte si Tania o Marien, quiza Marien por los viejos tiempos aunque siempre preri llamarte mami.Bien ya me sabes admiradora de tus letras y mas aun de tu alma grande, solo que recien conozco este sitio y se ha combertido en un nuevo lujo para mis pupilas hambrienas de nuevos que haceres un besote grande
de tu hija malagueña
lilith

Tania Alegria dijo...

Lilith, mi querida hija malagueña, tu presencia me honra y llena de júbilo mi corazón de madre virtual.

Como ves, también me atrevo al romance, aunque sin tu ingenio y arte para trabajar versos lorquianos.

Gracias por haber estado aquí, gracias por seguir a mi vera a lo largo de tantos años.

Besa por mi a Elena, mi nieta, y a mi nuevo nietito a quien desde luego dedico todo mi amor.

Tu mami que te quiere mucho y te piensa siempre.

Lilith dijo...

ya quisiera mi devocion por lorca y mi afan de derremasme en letras trazar los sutiles trazos que creaste con el poema "los Hados".
esta hija se declara abiertamente ferbiente admiradora de tus romances
se te piensa, se te disfruta entre versos y se te siente , sobre todo se te siente

Tania Alegria dijo...

Honra que me haces, Poeta, al mostrar aprecio por mis humildes versos.

Qué alegría saberte cercana, mi hija malagueña, mi poeta lorquiana, mi amiga del alma.

Te abrazo y te abrazo.

Marisa dijo...

¡Qué maravilla, Tania! ¿Qué hermosa poesía! Romances llenos de pasión y de imágenes espléndidas...Felicitaciones! Un placer pasear por tu patio y por todo tu blog, que recién hoy he descubierto. Te invito a visitar el mío: http://encenderlossilencios.blogspot.com/
Soy correntina, y vivo en La Cruz, a orillas del Río Uruguay, en zona limítrofe con Río Grande del Sur.Me encanta el portugués por su musicalidad y porque es mi segunda lengua (mi apellido dice de dónde vengo), tanto que estoy preparando la publicación de un poemario bilingüe de haikus.
Un abrazo inmenso!
Marisa

Tania Alegria dijo...

Estimada Marisa, honrada por tu visita, agradezco la gentileza de tus palabras. Gracias por detenerte para leerme.
También fui a visitar tu blog y me quedé encantada con tu don de pluma. Encontré en tu página una excelente prosa, lo que es poco usual en los espacios virtuales. Mis congratulaciones.
Me puse como seguidora y agregué tu página a mi blogroll para acompañar tus creaciones poéticas y literarias. Anteveo para ti un futuro brillante en el camino de las letras hispanas.
Yo vivi parte de mi infancia y juventud en Santana do Livramento, frontera con Rivera. Así que compartimos un pretérito vecindario.
Con cariño te dejo mi saludo cordial y un abrazo amigo.

miserenia breyer dijo...

Hola Tania; he estado leyendo tu blog, y no sabes que delicia he incursionado, eres una hermosa poeta. Un abrazo.
Me adjudico como una de tus seguidoras. Ojalá estés en acuerdo.
Otro abrazo y mi admiración.

Lorena Vera Verján.

Tania Alegria dijo...

Mi gratitud por la gentileza de tu visita y de tus palabras amables aumentó, Miserenia, después de haber constatado el buen gusto y la elegancia de tu "región de letras".
También seguiré tus huellas, compañera de blogosfera.
Nos leemos.
Desde Lisboa, un saludo cordial y un abrazo amigo.
Tania Alegria

el nieto de jan sobieski dijo...

Muy bonito El romance de la morisca y muy logrado.Cuando te leo comprendo que una cosa es la prosa lírica y otra,tan difícil y concentrada,la poesía.

Tania Alegria dijo...

Sí, Gonzalo, para hacer poesía hay que saber escribir versos, aunque una no sea poeta, que ése es un menester que exige más talento que lo que me tocó en suerte.

Esta humilde verseadora te abraza afectuosamente, agradecida por tu atención.

Y vuelvo a Janusz, que me tiene fascinada.

Ana Muela Sopeña dijo...

Tania, he pasado por tu blog y he disfrutado de tu poética.

Todo el blog genial. Tu poesía tiene luz y estilo propio.

Con mi admiración y afecto

Te dejo un abrazo
Ana

Tania Alegria dijo...

Querida amiga y excelsa Poeta Ana Muela Sopeña, como de hábito tu presencia alumbra mi página y tus palabras generosas llenan de júbilo mi corazón.
Gracias por haber estado.
Te abrazo con el acostumbrado afecto.
Tania Alegria

Sylvia dijo...

Tania, he estado recreándome con tus hermosas poesías desde hace largo rato. Me maravillas. ¡Qué pinturas espléndidas, qué versos incomparables! Confieso que elegí una estrofa al azar para elogiar, porque todo me enhechiza.
"Dame el aroma obsceno de azahar
que traes escondido entre las manos,
el gemido del viento en el rosal
y ese Guadalquivir de tu pasado."

Esta estrofa es un tesoro entre tantos otros de tu colección. Huelo, siento, oigo, me zambullo en este mundo mágico con historia árabe y presente español. La nostalgia. El misterio...ay! Qué afortunada he sido en visitarte después de largo tiempo, eres un genio ¿habré frotado una lamparita? Cariños desde Buenos Aires, con mis nostalgias patagónicas.

Tania Alegria dijo...

Estimada Silvia Evelina, honor que me haces al visitar mi patio andaluz y que agradezco sensibilizada. Aproveché la oportunidad para ir a buscar la URL de tus poemas patagónicos para añadirla a mi blogroll y así seguir tus huellas.
Nos leemos, compañera de versos.
Desde Lisboa, un abrazo afectuoso.
Tania Alegria